Velación Jesús Nazareno, Santa Inés Antigua Guatemala

Velación Jesús Nazareno, Santa Inés Antigua Guatemala

Velación Jesús Nazareno
Aldea de Santa Inés Antigua Guatemala
Segundo Viernes de Cuaremsa
14 de Marzo de 2014

¨Pedro reconoce y llora su negación¨ Lucas 22,61-62

Velación Jesús Nazareno, Santa Inés Antigua Guatemala

Velación Jesús Nazareno de Santa Inés

La velación del Nazareno de Santa Inés una que se caracteriza por su sencillez, esto es por el modesto tamaño del templo de la aldea. Lo que da la posibilidad perfecta para apreciar a este bello nazareno de muy cerca, por eso son muchas las personas que hacen la caminata desde los diversos lugares de antigua hacia la aldea de santa inés. Es una hermosa imagen que goza de mucha veneración, no sólo en su aldea. Esta velación de lleva a cabo cada segundo viernes de cuaresma como anticipación a su solemne procesión del segundo domingo de cuaresma. El pequeño camino que lleva al templo se colma de visitantes, las marchas fúnebres y las ventas de comida tradicinal, hacen de esta velación una muy tradicional en el corazón de los antigueños.

Pedro reconoce y llora su negación
Pedro no quiso reconocer lo que Jesús le decía en la cena, es decir, que lo negaría. Su carácter le hacía parecer duro y firme en lo que hacía y en lo que creía. Él creía en Jesús como el mesías, y por eso se negaba a creer que debía sufrir una muerte sangrienta. Fue Pedro quien se opuso a que apresaran a Jesús, tanto que usaría incluso la violencia. Su temor a morir y a sufrir lo mismo que Jesús lo hizo negarlo tres veces. Lo mismo nos pasa a nosotros, creemos estar seguros de nuestra fe, pero cuando viene la prueba y las dificultades nos olvidamos de Jesús. Negamos que él puede aliviar nuestro dolor y darle solución a nuestros problemas. A Pedro le hacía falta algo, y por eso negó a Jesús. Le hacía falta la fuerza del Espíritu Santo, mismo que en Pentecostés se derramó sobre él. Desde entonces ya no tuvo miedo a morir por predicar a Jesús vivo y resucitado. Para dar testimonio verdadero del Señor con valentía, también nosotros necesitamos del Espíritu Santo. Pídamoles al Señor que lo derrame sobre nosotros. Amén.